Matar a un ruiseñor (1962)

Esta película está protagonizada por Gregory Peck que encarna al abogado honesto y leal, Atticus Finch.

La película se narra por una mujer que recuerda sus vivencias infantiles junto a su hermano y su padre, Atticus.

Lo principal se cuenta de soslayo. Es decir, que la historia la cuenta la niña desde su perspectiva, por lo que la actividad de Atticus se intuye a través de lo que ella nos dice y muestra.

Quizás al principio cuesta un poco engancharse. 

Se nota que es una película antigua, del año 1962, pero es que además está ambientada en el año 1936. En una pequeña ciudad de Alabama (EEUU). Por lo que el sonido, el estar grabada en blanco y negro y los escasos diálogos, hacen que debas estar muy atento a todo lo que ocurre.


Hay que verla con ganas, paciencia y atención. 


 

Me parece que el actor Gregory Peck está…¡impresionante! Transmite a la perfección su papel y empatizas mucho con su historia.

El tema es interesante:

  • él es abogado
  • se encarga de la defensa de un hombre negro al que acusan de violar a una mujer blanca
  • hay dos niños que hacen travesuras por el barrio
  • tiene grandes moralejas.

Me ha gustado mucho.

Es otro tipo de cine, más introspectivo y realizado de forma distinta.

Las actuaciones son muy buenas.

Las moralejas son grandes lecciones de vida. 


 

Os preguntaréis, ¿Por qué se llama así la película? Os cito textualmente:

Los ruiseñores no se dedican a otra cosa que a cantar para alegrarnos. No devoran los frutos de los huertos, no anidan en los arcones del maíz, no hacen nada más que derramar el corazón, cantando para nuestro deleite. Por eso es pecado matar un ruiseñor” – Atticus Finch

Os animo mucho a que veáis la película y descubráis a qué se refiere. 😉 😉

 

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